El pasado sábado 19 de septiembre de 2009 se celebró la 36ª edición de la real.- BERLIN-MARATHON INLINE SKATING, última prueba puntuable del calendario de la World Inline Cup.
Toda la ciudad de Berlín se moviliza para acoger a los numerosos participantes de la Maratón en patines (unos 8.000) y de la Maratón de atletismo del domingo (unos 65.000).
En los días previos a la prueba, los participantes deben ir a recoger el dorsal y el chip a la Feria BERLIN VITAL que este año se situaba en el recinto del Aeropuerto de Tempelhof. La zona del Inline Village estaba situada en la pista de aterrizaje donde había un circuito para los patinadores, además de los stands de las primeras marcas del sector.
Circuito para patinadores en la pista de aterrizaje del aeropuerto de Tempelhof.
Y llegó el sábado. Un día muy soleado y caluroso para la época del año. Los nervios previos a la prueba aparecían, pero ya no hay vuelta atrás. Sobretodo, ir con cuidado para evitar caídas y disfrutar en todo momento de los 42,195 kilómetros de la prueba.
Preparándose para iniciar el maratón delante del Reichstag (Parlamento alemán)
Alrededor de las 16:00 horas de la tarde, la zona próxima al Reichstag (punto de inicio) estaba repleto de patinadores situándose en la zona de salida. Mientras esperaba el turno de salida se oían por los altavoces el disparo de salida de los patinadores profesionales y de los grupos que nos precedían. Ya quedaba menos!
Y por fín, llegó el momento! Sonó el disparo de salida y nos encaminamos a la rotonda donde está situada la Columna de la Victoria. Intentando encontrar un hueco comencé a patinar y me encontré bastante cómoda. Continué sola buscando mi ritmo y una cadencia de paso que no me hiciera quedar atrás. Más adelante, el viento me frenó un poco, pero no dejé de seguir mi ritmo.
Al cabo de un kilómetro noté que tenía bastantes patinadores situados detrás aprovechando el rebufo. El viento condicionaba la estrategia, ya que aún estábamos en la zona de grandes y anchas avenidas.
Ir todo el rato delante del grupo me había desgastado bastante y con la garganta seca intenté beber un poco. Los primeros kilómetros se me hicieron un poco duros, tal vez comencé demasiado fuerte. Mientras intentaba que la patinadora que tenía atrás me hiciera el relevo y así relajar un poco la postura. Aceleró y se situó delante. Durante algunos kilómetros nos fuimos turnando llevando un buen ritmo en todo momento.
Toda la ciudad de Berlín se moviliza para acoger a los numerosos participantes de la Maratón en patines (unos 8.000) y de la Maratón de atletismo del domingo (unos 65.000).
En los días previos a la prueba, los participantes deben ir a recoger el dorsal y el chip a la Feria BERLIN VITAL que este año se situaba en el recinto del Aeropuerto de Tempelhof. La zona del Inline Village estaba situada en la pista de aterrizaje donde había un circuito para los patinadores, además de los stands de las primeras marcas del sector.
Circuito para patinadores en la pista de aterrizaje del aeropuerto de Tempelhof.
Y llegó el sábado. Un día muy soleado y caluroso para la época del año. Los nervios previos a la prueba aparecían, pero ya no hay vuelta atrás. Sobretodo, ir con cuidado para evitar caídas y disfrutar en todo momento de los 42,195 kilómetros de la prueba.
Preparándose para iniciar el maratón delante del Reichstag (Parlamento alemán)
Alrededor de las 16:00 horas de la tarde, la zona próxima al Reichstag (punto de inicio) estaba repleto de patinadores situándose en la zona de salida. Mientras esperaba el turno de salida se oían por los altavoces el disparo de salida de los patinadores profesionales y de los grupos que nos precedían. Ya quedaba menos!
Y por fín, llegó el momento! Sonó el disparo de salida y nos encaminamos a la rotonda donde está situada la Columna de la Victoria. Intentando encontrar un hueco comencé a patinar y me encontré bastante cómoda. Continué sola buscando mi ritmo y una cadencia de paso que no me hiciera quedar atrás. Más adelante, el viento me frenó un poco, pero no dejé de seguir mi ritmo.
Al cabo de un kilómetro noté que tenía bastantes patinadores situados detrás aprovechando el rebufo. El viento condicionaba la estrategia, ya que aún estábamos en la zona de grandes y anchas avenidas.
Ir todo el rato delante del grupo me había desgastado bastante y con la garganta seca intenté beber un poco. Los primeros kilómetros se me hicieron un poco duros, tal vez comencé demasiado fuerte. Mientras intentaba que la patinadora que tenía atrás me hiciera el relevo y así relajar un poco la postura. Aceleró y se situó delante. Durante algunos kilómetros nos fuimos turnando llevando un buen ritmo en todo momento.
Un momento difícil era las curvas donde dejábamos distancia para luego volver a reengancharnos. En ninguna tuvimos ningún problema. Y sin darnos cuenta llegamos a la mitad del recorrido.
Hacia el kilómetro 30 nos situamos en un trenecito de unas 10 patinadoras que llevaba un ritmo parecido al nuestro y no lo abandonamos hasta los últimos kilómetros de la carrera. Fue muy emocionante a partir del paso por Potsdamer Platz. A ambos lados de la calle, la gente aplaudía y daba ánimos. Ya se acercaba el final!
Y el último kilómetro no podía ser más emocionante: patinar por la calle Unter der Linden con la imagen de fondo de la Puerta de Brandenburgo y atravesarla para llegar a la meta. La tribuna llena de público aplaudiendo a todos los patinadores que íbamos llegando.
Todos los esfuerzos valen la pena para vivir este momento.
Prueba superada, una vez más! Y ya van 3 maratones con patines en Berlín.
A la llegada a meta los voluntarios van entregando la medalla a los patinadores recién llegados. Y aprovechando el momento saludo a la compañera de fatigas en la maratón (es de Stuttgart-equipo TF Feuerbach). Una patinadora genial!
Este año he coincidido con patinadores de Bilbao, Amurrio, Madrid, Huelva, Vitoria-Gasteiz y Salamanca. Para algunos de ellos, ésta ha sido su primera participación de la que han quedado muy contentos con la experiencia.
Saboreando la victoria en forma de medalla con los compañeros de viaje.
La marca que he realizado este año ha sido de 1 hora 41 minutos 33 segundos (puesto 422 en la clasificación femenina, 124 en la categoría W30, velocidad media de 25 kilómetros/hora). He obtenido el mismo tiempo que el año pasado (con una diferencia de pocos segundos).
Lo importante y especial de esta marca es que llegaba a Berlin después estar totalmente parada durante 2 meses a consecuencia de una lesión en el pie. Han sido 2 meses en los que hasta pensé en anular el viaje y estaba bastante desanimada. Sin haber entrenado durante este tiempo y una vez recuperada del todo no sabía si durante la maratón volvería a tener dolor. Todos los nervios y la tensión acumulada desaparecieron cuando empecé a patinar. Fue un momento muy feliz!
Para mí, el Maratón de Berlín es muy especial, pero por el motivo que os acabo de explicar, aún lo es más.
Quiero dedicar este artículo a los amigos patinadores con los que he compartido maratón, a los que sabían de mi lesión y me han dado siempre muchos ánimos para seguir adelante y los amigos patinadores de Rolling Oldies por los buenos momentos que he compartido con ellos en esta visita a Berlin.
Gracias de verdad, por estar ahí!!! Un abrazo muy grande desde Barcelona!!!
Para mí, el Maratón de Berlín es muy especial, pero por el motivo que os acabo de explicar, aún lo es más.
Quiero dedicar este artículo a los amigos patinadores con los que he compartido maratón, a los que sabían de mi lesión y me han dado siempre muchos ánimos para seguir adelante y los amigos patinadores de Rolling Oldies por los buenos momentos que he compartido con ellos en esta visita a Berlin.
Gracias de verdad, por estar ahí!!! Un abrazo muy grande desde Barcelona!!!







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